La tercera cara de la moneda

SIEMPRE se dice -casi como si fuera un latiguillo- que el canto es la tercera cara de la moneda. Sin embargo, muchas veces olvidamos darle la importancia que merece a esta característica. Tal vez no sea tan grave para aquellos que coleccionamos moneda contemporánea, pero si fuéramos coleccionistas de piezas más antiguas, esto sería un error que nos podría costar muy caro.

El canto no es un simple adorno. Fue utilizado como medida de seguridad contra falsificaciones y recortes de monedas durante mucho tiempo. Hoy en día sigue cumpliendo ese objetivo, aunque existen otras medidas de seguridad gracias al avance de la tecnología. Incluso la utilización de monedas de tipo bimetálicas no solo responde a una cuestión estética sino también de seguridad. Valgan de ejemplo los cambios que se hicieron en la moneda de 5 Rand de Sudáfrica o en la Libra del Reino Unido. Los cantos de las monedas bimetálicas son mayoritariamente con estriado discontinuo, aunque también hay estriados, algunos lisos y muchos parlantes (con o sin estrías).

Más allá de los diferentes tipos, hay piezas que muestran variantes en los cantos que muchas veces pasan desapercibidas porque no les prestamos la debida atención.

Es el caso de la moneda de 10 Francos de Francia, pieza de las más comunes entre las bimetálicas. Se comenzó a emitir en 1988 con el canto estriado discontinuo. Se acuñó así hasta 1992 y luego en los años 1995, 1996 y 2000. Sin embargo, también se emitió con canto liso entre los años 1991 y 2001. Esta variante está catalogada en el Standard Catalog of World Coins con el número KM#964.2.

También la pieza de 20 Francos tuvo su variante (entre otras) en el canto. Se comenzó a emitir en 1992 con canto estriado discontinuo, pero ese canto tuvo ese año dos versiones: una con cuatro bandas de estrías y otra con cinco. También fueron catalogadas en el World Coins con los números KM#1008.1 y KM#1008.2. Si bien la primera solo se emitió en 1992, la segunda se emitió desde ese año hasta el 2001.

Una situación similar se dio en la moneda de 100 Escudos de Portugal. Esta se emitió desde 1989 hasta el año 2000, pero entre 1989 y 1991 existen dos variantes en el canto: una con cinco bandas de estrías y otra con seis.

Si bien los cantos de las piezas de 1 Euro son todos con estriado discontinuo, existe una pieza que tiene una variante muy peculiar. Todas las monedas tienen un canto con bandas de 29 estrías, pero hay una variante en la pieza de Portugal de 2002 que tiene una estría menos, es decir, 28. Si se la compara con cualquier otra moneda de 1 Euro, se puede ver esa estría de diferencia.

Las piezas de 2 Euros, por su parte, tienen canto estriado parlante. La leyenda que se puede leer en cada una es diferente según el país en el que haya sido acuñada, aunque lo más habitual es la leyenda “2★★ 2★★” que de por sí cuenta con dos variantes en la orientación que con respecto al anverso. En el caso de Austria, el canto tiene la leyenda “2 EURO ★★★”. El primer año de la emisión (2002), sin embargo, salieron piezas con variantes en el canto. Una de ellas tiene que ver con la tercera estrella de la leyenda que es más grande que las otras dos. La otra variante es con una leyenda distinta: “2★★ 2★★”.

Las monedas de 2 Euros de Bélgica tienen el canto con la leyenda “2★★ 2★★” (cada bloque de número y estrellas está mirando hacia arriba y hacia abajo alternadamente). Sin embargo, la conmemorativa dedicada a la Cruz Roja aparecida en 2015 apareció con dos variantes. Una tiene el canto holandés (“GOD ★ ZIJ ★ MET ★ ONS ★”) y otra tiene el canto italiano (“2★ 2★”).

Las monedas de los Países Bajos tienen el canto que acabamos de ver en la pieza belga. En 1999 y 2001 apareció una variante con la estrella más pequeña.

Saliendo del continente europeo también existen algunos casos. La pieza de 500 Pesos de Chile tiene el canto estriado. En 2002 y 2003 hay dos variantes de canto. Una tiene estrías más gruesas y se pueden contar 23,5 por centímetro, y otra más escasa con el canto estriado fino que tiene 27 estrías por centímetro. En casos como este en el que hay pocas diferencias de estrías es difícil notar la diferencia a simple vista. El método para contar las estrías consiste en pasar el canto de la moneda sobre un carbónico y así contar en un centímetro cuántas estrías hay.

En Argentina existe un caso, aunque es fácilmente identificable. La pieza conmemorativa de las Islas Malvinas emitida en 2012 tiene dos versiones: la de circulación, emitida con canto estriado discontinuo, y la que solo se emitió para blíster que tiene canto liso. De las cinco millones de piezas, solo quince mil se emitieron en blíster numerado con este canto diferente.

En el continente africano también existe un caso del que ya hablamos en el artículo sobre las Comunidades Económicas de África. Se trata de la pieza de 500 Francos CFA de la Comunidad Económica de los Estados de África del Oeste. Esta pieza debería tener canto estriado discontinuo, pero en 2005 se emitió una variante con un diámetro mayor y canto liso (ambas características pueden estar relacionadas).

Por último, el año pasado Kazajistán renovó su pieza de 100 Tenge de circulación. Esta pieza cuenta con un canto estriado parlante. En 2019 la leyenda del canto tiene dos versiones: uno con la marca “JÚZ” y otro con la marca “JYZ”.

*Las imágenes de las monedas de Euro y sus cantos fueron extraídas del Catálogo €uro, a excepción el canto de la pieza de Austria que fue extraído de Colnect. Las imágenes de otras piezas de las que no se indica fuente pertenecen a monedas de mi colección.

Fuentes:

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